El desierto vivo
Atacama, Chile·2025 — En curso·16 fotografías
Atacama aparece, al principio, como ausencia — una geometría vasta y silenciosa de sal, piedra y cielo. Pero volver es descubrir a sus habitantes. Un flamenco inclinado sobre la salmuera. Una vizcacha entre piedras rojas. Una vicuña, atenta y en otra parte.
Esta serie es un registro continuo de esos encuentros.
— Fotografías de Lucas Poblete Dreyer
01 Regresando de Laguna Chaxa, última luz. Salar de Atacama.
02 Formaciones de piedra volcánica. Jucones.
Del desierto se aprende despacio. La primera lección es esperar.
03 Pastor con su rebaño. Salar de Aguas Calientes.
04 Llama señalizada, cintas ceremoniales. Machuca.
05 Flamencos andinos, al borde del agua. Laguna Chaxa.
06 Flamencos chilenos, cortejo. Vado de Machuca.
07 Flamencos chilenos en disputa. Vado de Machuca.
08 Flamenco de James, en vuelo. Vado de Machuca.
Cada regreso suma un nombre, un ángulo, una pequeña corrección.
09 Pato puna, en el bofedal. Vado de Machuca.
10 Suris, pastando. Camino a Piedras Rojas, Volcán Tuyajto.
11 Vicuñas, en la ladera del volcán. Laguna Miscanti.
12 Vicuñas en disputa. Laguna Miñiques.
13 Vizcacha de montaña, al resguardo. Jucones.
14 Liolaemus, asoleándose. Laguna Chaxa.
Y a veces, el desierto entrega más de lo que se le pide.
15 Vicuña de perfil, manada en el horizonte. Vado Río Putana.
16 Vicuña, bajo el arcoíris. Vado Río Putana, con el Volcán Tatio al fondo.